El oficio de investigador

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Autores

Giomar Barbosa

Resumen

Una de las funciones sustantivas de la educación universitaria, al lado de la docencia y la extensión, es la investigación. Dentro de los planes de estudio, se hace especial énfasis en el área de investigación, y los currículos contemplan cursos de epistemología y de metodología de la investigación con el objetivo de formar a los estudiantes para la tarea de la creación e innovación del conocimiento. Pero, pocas veces se habla de las condiciones subjetivas, vitales, que hacen posible el acto creativo. ¿Puede la lectura de una obra literaria servir como introducción a un curso de investigación en el que, a la par que se describen las condiciones formales del proceso, se enfatiza en la investigación como necesidad vital de la existencia? Tal es la lección que nos deja la lectura de la obra de Conan Doyle, creador del personaje de ficción Sherlock Holmes. La concepción que tiene este sujeto ficticio sobre el proceso de conocimiento revela innegables influencias de la filosofía empirista, pero, más allá de esto, lo que en el fondo perdura es que todo proceso
investigativo se origina en una necesidad vital del acto creativo característico de cierto modo de existencia humana.

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